sábado, 2 de febrero de 2013

Bárcenas, primera plana


Publicado en LA GACETA el 02/02/2013

Las reinas de la mañana –uno zapea de Ana Rosa a Susana Griso según tenga el día de tonto- le dan al escándalo un tratamiento amateur que a mí me vuelve loco. Tanto una como otra preguntan un poco por preguntar, fingiendo curiosidad y cuidándose de dar el más mínimo detalle por sabido. El resultado es extraordinario: uno puede poner la tele a las diez sin tener muy ubicado a Bárcenas y a la hora del almuerzo estar quemando contenedores en Génova o afiliándose a UPyD. Así son ellas.

Pero el plantel ayer estaba con los malos. Me quedé más rato en Antena 3 porque comparecía Marhuenda, acaso la primera percha periodística de España, un tipo que habría protagonizado Primera Plana si Primera Plana no fuera una sucia ficción y Jack Lemmon no hubiese tenido acreditadas ciertas aptitudes interpretativas. Es un poco como lo del chiste ese que dice que Jaimito podría haber sido cantante si no fuera por la voz.

Frente a Marhuenda y otros dos que no recuerdo estaba Alfonso Alonso, a quien todos daban el pésame como si se le hubiera muerto la abuela, pese a que él es de los que no está en los papeles, lo cual podría auparle directamente a la Moncloa. Alonso estuvo bien, relajado –escrutar caras peperas es un ejercicio divertidísimo estos días, créanme- y subrayó que en su empresa son todos honrados y que no tienen por qué demostrar la falsedad de lo publicado, pues eso no sería propio de un estado de derecho. Y todos reían hasta que Griso se puso seria, dejando claro que la inefable Ana Pastor no acaba en Ana Pastor, que para incomodar al entrevistado nos sobran mujeres de raza.

-Gracias por venir, Alfonso, en un día tan difícil –dijo con delicadeza, acercándose después al político vasco como si le fuera a coger las manos por debajo de la mesa. Y agregó, cándida: -Pero esto nos lo tenéis que explicar, que es muy grave…   

Por la tarde ya no puse la tele, aunque tendría que haber visto a Lomana, que se pasa de vez en cuando por aquí y nos avisa de que ella también comulga con lo grunge, lo moderno, lo natural: “A mí me gusta mucho Kurt Cobain, tú qué te crees”. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario