viernes, 9 de marzo de 2012

Amaiur en el Congreso

Estaba Patxi alfombrando la Paz en Euskadi cuando aquí, en el Congreso, el diputado proetarra Sabino Cuadra bramaba por 30 segundos arrebatados a su discurso que, bien pensado, no son sino el robo a un regalo previo que la democracia dio a su paranoia. Pero a Cuadra, que anda ahora quitándose de la violencia como el que destierra para siempre el vicio de los burdeles, le temblaban las manos y a uno se le representa su imagen quebrada y débil, como de no saber siquiera qué cosa es la amenaza. Un amaiuro espantado en tribuna, un Gadafi empalado por los suyos: objetos peligrosos para los demócratas sensibles.

Publicado el 09/03/2012 en LA GACETA